Conclusiones

Sandra Del Valle

Considero que todas las personas en menor o mayor medida, hemos atravesado por situaciones y periodos en donde nuestra salud mental se ve comprometida, derivado de diversas causas y factores que acontecen en nuestra vida diaria. Y aunque poco a poco se ha ido dando visibilidad a la importancia de cuidar la salud mental, en realidad es que muchos lo dejan pasar, desde el ámbito individual hasta organizacional y gubernamental. Lo que me lleva a pensar ¿Cuidar la salud mental sólo recae en la personas de manera individual?, y aunque cada personas si es responsable de sus propios actos y cuidado, los determinantes de la salud abren la brecha de la desventaja, pues si bien los trastornos mentales o algún tipo de dolencia psicológica no está condicionada a raza, sexo, género, posición socioeconómica, etc., éstos influyen en gran medida, elevando las estadísticas de personas que lo padecen o agravando la situación, a todo ésto se le suma la falta de apoyos que hay por parte de los gobiernos destinados para la atención de la salud mental, lo cual limita el llevar un adecuado tratamiento. En cuanto a la perspectiva de género, una vez más me doy cuenta que dificultades que se presentan es debido a los estereotipos impuestos por sociedades machistas.

María del Rocío Gómez Tapia

En conclusión, estudiar la salud mental con perspectiva de género, nos permite comprender cómo los factores de género, las desigualdades y las experiencias específicas influyen en la salud mental. Es esencial abordar las desigualdades de género y trabajar hacia una sociedad más equitativa y receptiva, donde todas las personas tengan acceso a la atención y el apoyo adecuados para su salud mental. Por otra parte, es urgente combatir las barreras socioeconómicas, la falta de seguro médico, el estigma y la falta de servicios específicos que dificultan que las personas accedan al tratamiento adecuado.

La socialización de género influye en la forma en que se expresan y se perciben los problemas de salud mental. Los estereotipos de género pueden dificultar que las personas busquen ayuda y expresen sus emociones de manera adecuada, lo que puede tener consecuencias negativas para su bienestar mental.

Tras haber realizado este trabajo, encuentro que, como país, estamos muy lejos de garantizar la salud mental de todas las personas, pero es más preocupante descubrir que es mínimo el interés por abatir las desigualdades de género que detonan los problemas de salud mental. Considero que nuestra labor como Psicólogas representará una oportunidad importante para promover y trabajar en busca de una equidad de género que mitigue los riesgos de padecer un trastorno psicológico.

Ivett Díaz

Quizá el primer paso para cambiar la realidad, sea visibilizarlo, por eso creo que este ejercicio de plasmar nuestras ideas en un blog es muy enriquecedor, ojalá que cualquier persona que se encuentre con este espacio, encuentre información que le sea relevante para entender como el género influye en las manifestaciones de salud mental. 

Considero que una de las cosas que más reflexión me deja este tema, es que es urgente que más profesionales de la salud mental realmente tomen en cuenta la perspectiva de género en su ejercicio profesional, si bien es cierto, que la desigualdad de entre hombres y  mujeres, es una realidad, y que México es uno de los países en AL, en que más prevalecen las desigualdades contra las mujeres, poco se habla de cuánto afectan estas a la salud mental, no solo de las mujeres adultas, sino de las niñas y adolescentes. 

Creo que esto es importante tenerlo en cuenta, sobre todo, considerando la salud con un enfoque preventivo y no de enfermedad, proveer a las niñas y adolescentes un ambiente sano debería ser la meta de todos los Estados y sociedades, y desde mi perspectiva como Trabajadora Social, considero que la mejor manera de conseguirlo es promoviendo que más profesionales incorporen la perspectiva de género, no solo en su formación académica, sino en sus análisis y diagnósticos. 

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